VIH: contra la estigmatización

El VIH es una enfermedad muy extendida en Camerún y uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los pacientes es la estigmatización. Por ello, en Recover apoyamos la UPEC (por sus siglas en francés Unité de Prise en Charge) del Hospital San Martín de Porres, una Unidad Especializada en el seguimiento y tratamiento de personas con VIH/SIDA y tuberculosis, que ofrecen además apoyo psicológico y educación sanitaria a los afectados. También cuenta con un programa de Integración Social.

Mujer con VIH participante en el programa de integración social del Hospital San Martín de Porres.
© Silvia Cachafeiro

Esta unidad ha estado abierta desde el año 2008 en que se inauguró el hospital y ha atendido a numerosos pacientes. En 2014, con el apoyo de Fundación Barceló, se abrieron nuevos frentes de mejora detectados a lo largo de los años de funcionamiento. Estas mejoras estaban enfocadas fundamentalmente a dar a conocer la Unidad entre aquella población más recelosa de formar parte de ella, debido a diferentes motivos: falta de recursos económicos para poder acceder a ella, estigmatización social, desconocimiento de la existencia de la unidad…

Desde entonces, Fundación Barceló continúa apoyando esta causa en Camerún a través de Fundación Recover y gracias a este proyecto se realizan campañas de despistaje varias semanas al año; se llevan a cabo actividades sociales como visitas domiciliarias de seguimiento; se proporciona ayuda financiera a los pacientes con bajos recursos económicos, para que realicen los análisis de control y seguimiento necesarios; se suministra leche terapéutica necesaria para los bebés de madres seropositivas que, para evitar la trasmisión del virus de madre a hijo, no pueden realizar la lactancia materna; se proporcionan los medicamentos necesarios para prevenir y tratar enfermedades oportunistas entre las familias de bajos ingresos; se organizan charlas informativas y se producen materiales educativos sobre la prevención de la transmisión materno-infantil de VIH para mujeres seropositivas embarazadas.

Consulta prenatal de pacientes con VIH.

Los pacientes en seguimiento en la UPEC deben acudir mensualmente para recibir la medicación que necesitan, informar sobre posibles efectos secundarios de la misma y recibir consejo terapéutico con el fin de asegurar la toma regular del tratamiento y la puesta en práctica de medidas preventivas en su vida cotidiana. Los pacientes acuden como mínimo cada tres meses a consulta médica para la revisión y prescripción de la medicación, y cada seis meses deben realizarse análisis de control como recuento de linfocitos CD4, hemogramas….

No menos importantes son las actividades de educación para la salud destinadas a los pacientes en seguimiento en la UPEC para asegurar su buena adherencia a los tratamientos que necesitan. En este sentido, la UPEC organiza trimestralmente reuniones informativas y sesiones sobre prevención de la transmisión perinatal del virus para mujeres embarazadas. En caso de que un paciente no se adhiera de forma sostenida al tratamiento, se deriva al psicólogo del hospital para que reciba consejo terapéutico y retome la terapia de forma constante.

Son igualmente relevantes acciones como la del Programa DREAM, de la Comunidad de Sant’Egidio, que ofrecerá un curso de formación sobre esta enfermedad en la Universidad Católica de Yaundé del 20 al 23 de noviembre. Esta formación está dirigida a médicos, enfermeras, personal sanitario responsable de la dispensación de antirretrovirales, personal de asesoramiento, biólogos y técnicos de laboratorio, especialmente para todos aquellos que están empezando a trabajar en este campo. Se trata de una gran oportunidad para los profesionales de Camerún, razón por la cual asistirán algunos trabajadores de los centros con los que colaboramos, como es el caso de Bikop, Obout y Sangmelima, que cuentan con una UPEC.

No es solo cosa de grandes

El San Martín de Porres es un hospital muy desarrollado que cuenta con más de 160 trabajadores. Pero si bien la UPEC es una unidad muy especializada, es fundamental en un país como Camerún, donde el virus afecta a uno de cada 20 adultos según los datos oficiales y la zona, pero que puede llegar a 3 de cada 20 en las zonas rurales. Por eso en 2018 hemos empezando a apoyar estos servicios en Obout, un pequeño centro al sur de la capital, con equipamiento de laboratorio, tests y campañas de sensibilización, gracias a la colaboración de Fundación Probitas.

La importancia de la UPEC

Estas unidades son fundamentales para, en primera instancia, dar a conocer a pacientes con esta grave enfermedad que con un seguimiento simple pueden mejorar notablemente sus condiciones de vida, pero que sin dicho seguimiento tendrían una calidad de vida muy baja y una esperanza de vida reducida.

A medio plazo, una vez que pasan a formar parte de la fila activa de la Unidad, a estos pacientes se les presta una ayuda especializada tanto en el ámbito sanitario (profesionales especializados en pacientes portadores de VIH), como en el financiero, consistente en un apoyo para aquellos pacientes con menos recursos económico con el fin de posibilitar su tratamiento y mantener su adherencia al mismo.

A largo plazo, estos pacientes, al percibir la notable mejoría que experimentan en sus condiciones de vida y en la de sus familiares, especialmente la de niños y niñas en los casos en que son sus padres los portadores del virus, van asumiendo progresivamente los costes asociados de pertenecer a esta Unidad, permitiendo el paso a otros nuevos integrantes.

El VIH y el Gobierno

En Camerún, la política nacional de lucha contra el SIDA apoya la creación y fomento de estas unidades UPEC en los centros sanitarios desde hace más de diez años. Sin embargo, no existen suficientes centros de este tipo acreditados que cubran las necesidades de la población necesitada, puesto que este plan de descentralización no va acompañado de un presupuesto que lo asista.

Las UPEC son servicios altamente especializados que deben ser acreditados por el Ministerio de Salud camerunés, pues deben cumplir una serie de requisitos mínimos en términos de equipamiento y recursos humanos, para la atención y seguimiento regular de pacientes con VIH/SIDA y tuberculosis. El reconocimiento oficial de estas unidades UPEC es un requisito imprescindible para la distribución gratuita de antirretrovirales y medicamentos para la tuberculosis, que son suministrados por el gobierno.

A pesar de esta gratuidad por ley, la realidad es que el gobierno no dispone de la capacidad financiera y logística suficiente para asegurar que los centros dispongan de la medicación necesaria disponible el 100% del tiempo, por lo que son frecuentes las roturas de stock que dejan durante meses a los centros descubiertos de la medicación necesaria.

© Silvia Cachafeiro

Las pruebas de detección de VIH son gratuitas para todas las mujeres embarazadas gracias a las subvenciones del gobierno. La transmisión de madre a hijo se puede evitar casi por completo mediante un plan terapéutico con fármacos antirretrovirales para la madre (y a veces para el hijo) y alimentación de sustitución para el recién nacido. Es necesario consolidar estos avances hacia la erradicación de la transmisión del VIH de la madre al bebé mediante un mejor acceso a medidas preventivas, como a la lactancia artificial, especialmente en mujeres con escasos recursos económicos.
 
 

El VIH/SIDA sigue siendo uno de los más graves problemas de salud pública del mundo, especialmente en los países de ingresos bajos o medios, habiéndose cobrado más de 36 millones de vidas hasta la fecha. El África subsahariana, donde uno de cada 20 adultos está infectado por el VIH, es la región más afectada. El 69% de la población mundial VIH-positiva vive en esta región.
Camerún se enfrenta a una epidemia generalizada de VIH, con una prevalencia del 2,7% entre la población. Esta epidemia ralentiza los esfuerzos de desarrollo económico y deteriora el tejido social de la población.